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BUZÓN

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sábado, 26 de marzo de 2011

EN(H)ER(B)VADO







Vengo fumao porque así la sangre circula más lenta. Y las rodillas me hacen cosquillas. Y me pareces más guapa. Aunque ya te follaré mañana porque hoy sólo puedo reír. Te ves tan graciosa mirándome así. No te asustes, mujer, sólo es oca... ocasional. Sí. Por eso voy de lao. Porque ya no fumo nunca. ¿No lo ves? Tú tendrías que probarlo también. A lo mejor te corrías por fin. Te soltabas de una puta vez. Y me soltabas a mí también. Y todos sueltos correríamos desnudos. Cuando venía he visto un árbol que tenía ojos. La naturaleza nos habla, amorcito. ¿No crees que todo está conectado?




Autora: Carlota Ex-nihilo




sábado, 19 de marzo de 2011

UN RAYO DE LUNA







Un rayo de luna perdido en la noche realza el contorno de todas las cosas, rayos de sombra, como hilos azules de hielo glacial, invaden espacios con furtivo resplandor.
Guarda silencio la oscuridad ante la pupila del tiempo, mientras la nada habita bajo
tus dedos y te preguntas qué hacer cuando la chispa lunar revela la belleza del morir.




Autora: Doberka




sábado, 12 de marzo de 2011

SOBRESALTO





Solo se oían en el bosque unos gemidos ahogados de algo que corría. Dos sombras zigzagueaban por los árboles levantando las hojas a su paso. Cuando llegó al fondo de su guarida, el lobo, por fin, descansó. Mientras recuperaba el aliento, sintió, aterrado, en la nuca, el de la deliciosa niña roja que pensaba merendarse.





Autora: Belén Inred


sábado, 5 de marzo de 2011

LA VIE EN ROSE








Puso el viejo vinilo en el giradiscos, no sin antes limpiar el polvo acumulado desde la última vez.
Él Se agarró a su talle, y ella a sus hombros. En esa posición la vida se detenía.
Bailaron durante poco mas de tres minutos, pero durante ese tiempo, solo con su mirada primero, y los ojos cerrados mientras danzaban, se dijeron lo que en treinta años de convivencia se decían todos los días. Sin palabras.
Y es que, para celebrar su aniversario, desde el día que se prometieron amor eterno, se dedicaban unos minutos para rememorar que la vida tenía sentido mientras se tuvieran el uno al otro. Mientras hubiese cariño, una caricia, un beso o un roce que les recordase que no había nadie mas feliz.
La vida era de color rosa un día al año al menos.

Autor: Gabriel del Molino


sábado, 26 de febrero de 2011

GAME OVER







Desnuda sobre la cama revuelta, miro tu cuerpo respirar junto al mío, tibio, silencioso. Tu olor cubre cada poro de mi piel todavía. Te miro, mientras apuro una última y deliciosa copa de Somontano Merlot.
Sonrío sin ganas... "Hay estrategias que siempre fallan" me repito, como ya te dije sobre nosotros una vez....
Suena bajito Lovers Dream de Anna Ternheim en el Spotify...
Maybe I could be yours
Maybe you could be mine maybe....
;-), maybe.... pero no, no va a poder ser....
Me levanto despacio, y voy poniéndome cada prenda de ropa que me has quitado tantas veces en estos dos ultimos días enormemente alejados de la realidad, de la verdad y de la cordura, prendidos de un limbo inaccesible...
Se escucha llover ventana afuera... en esta noche de finales de mayo.
Le doy otro sorbo al Merlot, mientras mis recuerdos se vuelven al sepia y retroceden casi catorce años a ese último verano en París, a esa noche en la que saliste de mi casa para no volver jamás. Me sacudo la cabeza, y me levanto de la cama, no quiero recordar cuando hace casi 8 años no llegaste a volver a entrar, aquella decisiva noche... aquella en la que escribiste definitivamente el final de nuestra historia...
Demasiado. Demasiadas renuncias, demasiado odio, demasiadas luchas,
demasiado, demasiado llorar.
No puedo más, estoy exhausta. Agotada de buscarte. Cansada de darte.
Vacía con tus no-palabras, tus no-hechos, tus no-luchas, tus "no future"....
temiendo que en realidad seas tú ese muro paralizante....
Cada paso, más dificil y decisivo... más costoso.... casi todos míos...
Pero hoy sé que ya no quiero dar ni uno solo más tan sola....
no puedo tirar sólo yo de todo esto, no puedo hacer más....
Mi lado ya está todo devanado. No hay más. No me queda nada más qué hacer.
Cierro la maleta, deslizo suavemente la cremallera para que no te despiertes.
Te observo por última vez desde la penumbra, al contraluz de la madrugada que despunta..
Te estremeces entre las sábanas, miro tu cuerpo descubierto, tu respiración se agita levemente, y me quedo quieta temiendo que te despiertes.
Camino silenciosa y temerosa de espaldas hacia la puerta, la abro con cuidado, y comienzo a llorar mientras me golpea la luz amarilla de un pasillo entelado en este hotel de provincias. Llorando ya con demasiada fuerza me avalanzo sobre el ascensor y me desplomo sobre el botón del sótano, intentando exhausta que mi cuerpo caiga al suelo antes que esta pobre cabeza estallando.
Necesito dormir.... sólo dormir y salir de aquí... sé que mañana volverá a ser un día perfecto en Matrix.






Autora: Hypathia Alejandría


sábado, 19 de febrero de 2011

LO TERRIBLE DE LAS MAÑANAS






Cada mañana cuando me miro al espejo, antes de ponerme las gafas de lentes progresivos me veo como siempre, con cara de sueño y lleno de bostezos. Soy la misma persona que cada día se cepilla los dientes, se afeita y últimamente se unta la cara con crema anti arrugas, anti choque, anti estrés y anti bolsas. Todo por hacerle caso a mi mujer.
Soy el mismo que hace filigranas con el pelo, con las entradas que se nos hacen a los hombres y que parecen moscódromos, eso dicen mis hijos. Sí, en efecto soy el mismo de todas las mañanas, el que estoy acostumbrado a ver y a quién nada pregunto para evitarme el desconcierto. Y sin decirle nada al que me mira desde el otro lado del espejo, salgo del cuarto de baño.
Pero cuando después de desayunar entro al baño con las gafas puestas ¿qué me encuentro? Pues veo otra persona, seguramente la que realmente soy. Veo un rostro con las arrugas del escepticismo endurecidas bajo los ojos, el repliegue de la ira cotidiana sobre las cejas y los frunces de la piel bordeando la boca y el labio inferior con la amenaza de la desgana de callar tantas y tantas palabras a lo largo del día. Y siempre llego a la conclusión de que la persona que después de desayunar entra al baño y se mira al espejo es el otro que llevo dentro y que no quiero ver. Antes salía cabreado conmigo mismo preguntándome quién era en realidad, si el de delante o el de detrás del espejo. Sin embargo, después de meditarlo, llegué a la conclusión de que esta actitud no servía de nada. Así pues, desde hace unos meses hice un pacto con el otro y antes de marchar al trabajo nos saludamos, nos damos la mano, sonreímos con incierta confianza y hasta el día siguiente. La felicidad no es tan difícil de conseguir, ¿o sí?



Autora: Elena Casero



sábado, 12 de febrero de 2011

(NO) TE ECHO DE MENOS





Nunca tuvo el valor de echarle de menos.
Ni entre las sábanas tibias donde apenas se demoraba después de que él las abandonara.
Y no le echaba de menos el domingo.
Ni el jueves por la tarde.
Ni el martes, aunque lloviera.
El lunes lo llenaba de todo menos de él.
El sábado olvidaba encender el móvil.
El viernes estaba demasiado ocupada como para hacerle un hueco a su ausencia.
El miércoles lo vaciaba cuidadosamente de recuerdos.
Pero un domingo cometió el error de quedarse un rato más en la cama después de su partida, y de buscar el rastro de su olor. Ese lunes ya no pudo llenarlo con nada. El martes, aunque no llovió, pensó en él. El miércoles se acordó de sus besos. La tarde del jueves se le hizo tan larga como la noche más oscura. El viernes lo dejó todo de lado para entregarse a la nostalgia.
El sábado encendió el móvil con la intención de llamarle y enseguida le entró su mensaje: “Ya no te echo de menos”.

Autora: Ana Tortosa


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