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BUZÓN

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sábado, 28 de agosto de 2010

EN ESE PRECISO INSTANTE











Llovía sobre su cara. Se quitó las gafas y aceleró el paso. No por la lluvia, sino porque detrás de una de las ventanas de aquel hotel él la estaba esperando. Sus pasos se fueron haciendo cada vez más firmes y los tacones detonaban contra la acera empapada, haciendo saltar el agua sobre el bajo de sus pantalones.

Entró en el hotel por la puerta giratoria. No podía ser de otra forma. Su vida parecía un tiovivo en los últimos tiempos. Presionó el botón de llamada del ascensor y marcó el que tenía un 2 sobrescrito. Voló. Una ascensión rápida, mientras se secaba la cara y se ahuecaba la melena. Sobre el pasillo alfombrado del segundo piso sus tacones seguían haciendo ruido, un ruido sordo. 203. Introdujo la tarjeta y, despacio, abrió la puerta.

Él estaba dormido entre las sábanas, bello y perfecto. Se recostó para mirarle, pero su mano tropezó con un tomo precioso de Rilke que estaba esperándola en el lado vacío de la cama. Lo sacó de su estuche, “Sobre el amor. Rainer Maria Rilke”. Lo abrió: “Si alguna vez te pierdo”. Algo dentro de ella se conmovió intensamente. Sintió que le amaba. Le amaba, sí, y le besó. Y en ese preciso instante supo que había comenzado a perderle.





Autora: Laura Gómez Recas


sábado, 31 de julio de 2010

sábado, 24 de julio de 2010

HASTA SIEMPRE, VLADIMIR






Hasta siempre, Vladimir. Me despedí de él dejando caer el móvil en el cubo de fregar. Sonaba incesantemente desde que lo encontraron muerto. Yo fui la última persona que le llamó. El fantasma de la deportación apareció como una sombra helada a mis espaldas. Sopesé las alternativas y todas eran nefastas. Si me hacía cargo de su cadáver, me enviarían de vuelta a casa, sin papeles pero con sus cenizas. Pero no sucedería nada si no reclamaba su cuerpo, si no me hacía notar, si desconocían mi existencia.Lo siento cariño. Tú sabes que yo te quiero.



Autora: Elena Casero



sábado, 17 de julio de 2010

YO CON AUGUSTO NO VOY MÁS A PASEAR






Augusto es un revolucionario convencido, mitin andante, despertador de conciencias, libertador de ilusos y sumisos. Ni grillos, ni moscas, ni perros se salvan de sus discursos libertarios, para todos tiene unas palabritas. Con las ovejas es muy distinto, con ellas se exalta, grita, se sale de sus casillas, tengo yo que sujetar su rabia ante las caras incrédulas y aborregadas de incredulidad de las merinas que no aceptan el genocidio de su raza, que no ven la sangre negra de sus cinceles homicidas.
Luego están las sirenas, tarea difícil, porque sus dulces cantos le confunden. Su mitin invitándolas a abandonar su sumisión y sus serviles cantos, se entrecorta por la somnolencia dulce y placentera que le induce a seguirlas. Ahí estoy yo, para salvarle de ser arrastrado a las profundidades por esas esclavas bellezas incapacitadas para la vida terrenal. Entonces un sopor dulce le mantiene en brazos de Morfeo unas cuantas horas. Cuando despierta, yo, su amigo, el dinosaurio más libre y paciente de la tierra,... todavía estoy allí.




Autora: Isabel González


sábado, 10 de julio de 2010

RESACA






Claro que si, si lo sé, si lo sabemos todos. Ir siempre a los mismos pubs de las mismas calles es muy aburrido. Por eso tú y tus amigos os fuisteis a Tudela con la furgoneta de tu padre. Os lo pasasteis de puta madre. Primero en los botellones del parque y luego en la discoteca. Hubo hasta algún tiro en los baños. Buena música y mejor compañía, la de las tres chicas a las que os arrimasteis, no sin antes comprobar el resto del ganado. La mala suerte se cebó contigo, tus amigos pillaron y tú te quedaste solo. Menos mal que tuviste reflejos y te dio tiempo de coger el autobús de las siete. Compraste churros para tu madre y a dormir como un rey. Te despertó tu padre pidiéndote las llaves de la furgo, no entendías nada, ni tan siquiera el porqué estaban en el bolsillo de la chaqueta vaquera. Esta vez los reflejos los tuvo él, empujándote para que cogieras el bus de las cinco, para recuperar la furgoneta que estaba aparcada cerca del parque dónde habías empezado la noche. Ese parque que aún conservaba los restos del naufragio alcohólico de apenas 24 horas antes.



Autora: Belén inred



sábado, 3 de julio de 2010

CRUDA REALIDAD





Paseaban por la playa y la vi, hacía más de dos años que no sabía nada de ella, éramos jóvenes, fue una decisión mutua y con toda seguridad equivocada, los seguí, entraron en una pequeña tasca, se quedó sola en la barra y me puse cerca de ella mirándola con insistencia, ella lo intuyó y volvió la mirada hacia mí, desafiante, le sonreí preguntándole, ¿no te acuerdas de mí?, sus ojos me miraron con estupor, interrogantes, sólo unos segundos y sonrió, ¡eres tú!, no te reconocí sin la barba.
A los pocos minutos salió él, nos presentó a los dos, nos saludamos, y me fui.
Apenas me dio tiempo a preguntarle por nuestro hijo, sólo me dijo que estaba bien. No volvimos a vernos nunca más.

Manuel.


Autora: Luna Domingo



sábado, 26 de junio de 2010

SEMANA SANTA








Y me apasiono por todo… ¡Culpa tuya, mujer!
De un tiempo a esta parte el pecho lo tengo desgajado. Carne lacerada abierta al mundo, por la que igual se me cuela lo vivo que lo muerto, lo que está por venir, de lo que ya se fue.
Desde que te siento, mi piel de tambor retumba con la mera proximidad de unos labios y vibra de emoción con cada soplo de aliento que percibe cercano. Lloro sin más motivo, rezo con devoción al dios de los paganos y expío mis culpas latido a latido.
Tengo las manos ensangrentadas de abrazarte y mi espalda, surcada de las cicatrices que el pasado me dejó impresas, siente el latigazo nocturno de tus dedos al juguetear con mis costuras, y nota como aquellas marcas desaparecen con el tacto lascivo de tus dientes.
Ahora las espinas duelen menos de lo que dolían cuando se incrustaron en mis sienes recordándome que sólo soy carne.
Pido beber y me das tu sexo.
Es la hora de la pasión, de verter ardientes regueros de cera sobre tus pechos, de mimosos silencios y de febriles llantos.
Mi alma ya no duele, sólo vive. ¡Culpa tuya, mujer!.



Autor: Raúl Ariza



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